Del básico abrigo negro, de elecciones y calidad de vida…

¿Un abrigo negro es lo más básico que debes tener?

Hace un rato pensaba en como ha cambiado mi estilo por el clima… Como algo tan externo e incontrolable puede hacernos variar tanto lo que llevamos. Pero no es solo eso, son las actividades que hacemos, los lugares a donde vamos, la gente que frecuentamos… y aunque siempre haya algo que sea muy «de nosotros mismos» siempre hay un lugar y un momento para cada pieza, ¿por qué a quien no le ha pasado ir demasiado arreglado cuando el evento era informal?, ¿sentir que le faltó un toque a ese outfit o que se siente fuera de lugar con su estilo en alguna ocasión o con un grupo?

Creo que alguna o todas…hagan su checklist mental y ya lo verán.

Pero, ¿por qué  empiezo con estas ideas?

Porque ha sido un trabajo duro para mí encontrarme en este mar de piezas nuevas que nunca había usado y mantener mi «estilo» sin pasar frío o perder comodidad…duro…sí.

Digamos que no comencé como debía. Uno debe conocerse y saber que piezas y colores usa y no dejarse llevar por eso de comprar piezas clásicas que «combinen con todo y uses muchas veces», porque eso varía en cada caso y ahí les va el ejemplo: el dichoso abrigo negro. ¿Su subtítulo? El que menos he usado. ¿Por qué? Tan simple como decir que yo no soy de negro en accesorios y complementos. Yo soy de marrones, dorados, camel y tonos tierra; porque quizás el mundo fashionista se divide así: en las que consiguen verse arrebatadoras con solo ponerse algo negro y las que no nos sentimos taan cómodas con ello, o al menos no tan perfectas.

Pero no quiero que os aburráis, y vuelvo al punto: no todos llevamos las mismas piezas básicas y no todos debemos buscar lo mismo para sentirnos bien y cómodos. Yo me equivoqué un poco y tengo más abrigos de los que uso porque sencillamente algunos no son «tan yo» como deberían, por eso, sí, piensa en el clima y ve el pronóstico del tiempo, pero hazle caso a tu instinto y piensa al menos en tres looks con los que usarías una prenda antes de comprarla.

Busca tu estilo antes de hacer gastos innecesarios y sé tú mismo sin desentonar con el ambiente o el clima…al final, si te sientes bien y no vas con un disfraz o un total fail, verás que no habrá problema.

¡Ahhh!, por cierto, casi cuando termino este escrito me doy cuenta de algo…no se aplica solo a los accesorios o la ropa (que quizás para algunos son tonterías), se aplica a la vida, al deseo, las metas, las expectativas…porque, ¿qué es para ti calidad de vida?, ¿prefieres un café latte de Starbucks sentado tú solo o prefieres un guayoyo en casa hecho por tu madre, tu abuela, o en la oficina compartido con tu colega de trabajo con el que te la llevas genial?…

La verdad es que cada cabeza es un mundo y cada pensamiento, elección o acción tienen su trasfondo… no juzgues por ideas preconcebidas de lo que «crees que deseas y esta bien tener o hacer», puede que eso se termine conviertiendo en el «abrigo negro que nunca usas»…

¡Kairós!…

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