De las etiquetas y las repisas de la biblioteca mental

Siempre hay algún conocido que me pregunta cómo llegué a estar en la forma física en la que me encuentro ahora. He de decir que la pregunta viene de diversos tipos de personas o con diversos fines: quizás por curiosidad sincera, solo por saber si me hice alguna cirugía y voilà, o por querer escuchar si realmente me «curré» mi cambio… al final todo termina en una etiqueta: fitness… 

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Pero ¿y eso con qué se come? Como dirían en mi país…

Pues como lo define mi adorada @SaschaFitness, el fitness consiste sencillamente en ser la mejor versión de uno mismo por dentro y por fuera… aunque para eso no se necesiten etiquetas, o solo intentar leer las nutricionales de cada etiqueta…pero esa será otra nota…

Lo importante hoy ha sido para mí dilucidar algunas ideas sobre ¿Por qué encasillar algo a alguien dentro de una categoría?  ¿Por qué poner rótulos o repartir etiquetas? … Sinceramente creo que es porque nos da seguridad, y nos permite ordenar lo conocido; el lado negativo es que también nos limita a no ver la esencia de las cosas y nos impide algunas veces observarlas profundamente. Con una sola orden de nuestra mente (consciente o inconsciente) decidimos que esa etiqueta va o no va con nosotros y nuestros gustos personales… es así…dígase fashion blogger, chica o chico fitness, rumbero, atleta, gracioso, pesado, majete o lo que se les ocurra pensar… pero, ¿y si esa persona a quien etiquetas no se ve a sí misma de ese modo?

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Ayer viendo los snaps de @rosaframbuesa me di cuenta de ese detalle. Muchas chicas le comentaban que la consideraban graciosa pero ella no se veía así porque no estaba «pensando en cómo hacer reír a sus seguidoras con sus videos», solo estaba siendo ella misma, contando sus días con las @dosframbuesas y dando datos importantes que vienen bien a cualquier chica como naturalmente se le iban ocurriendo.

Así que, ¿conclusión? Las etiquetas te permiten encajar a alguien o alguna actividad en un pequeño lugar de tu biblioteca mental, pero ninguna persona va en un solo estante o con un solo título y si simplemente nos limitamos a no volver a «abrir un libro» porque tenemos una idea preconcebida de él y de su historia, seguramente nos perderemos muchas más cosas…

 

Si crees que por ser healthy blogger una chica no puede ser fashionista (solo por citar pequeños rótulos con los que me he topado en las redes en referencia a muchas chicas), o qué por ser ambas cosas solo vayan de tienda en tienda, o sus compras se limiten a las que hacen en el supermercado… si solo crees que puedes ser algo despreocupada del aspecto exterior en el primer caso, o muy «vanidosa» en el segundo, ahí, en ese instante cuando te descubres visualizando o estereotipando a alguien es cuando estás usando las etiquetas como un patrón limitante…

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Todos cambiamos, todos tenemos miles de aspectos que forman un todo y nos dan una personalidad, así que ¿por qué solo dejarlo en «ella es una chica fitness y se pierde las cosas buenas de la vida» y no simplemente ir más allá?

Aprende a ver la belleza que te aportan todos los seres que te rodean…aprende a ver que lo que «te choca porque te checa», como dice @miaastral, y no olvides que cada segundo es un aprendizaje para disfrutar del camino y ampliar la biblioteca…

 

Así que te deseo un fin de semana con muchos «libros» inclasificables y muchos estantes nuevos donde tener tu propia Biblioteca de Alejandría… eso sí, no me digas que tienes que quedarte en casa y socializar no es una opción, entra en tu Facebook, tu Twitter o tu Instagram y «re-conoce» a quienes ya tenías «clasificados»…

Besos!

A.

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